Biografías

Miembros del Regimiento de Granaderos a Caballo del Gral. San Martín. Partícipes de las fuerzas enviadas desde San Luis para la formación del Ejercito Libertador. Cayeron en el bautismo de fuego del Regimiento, la batalla de San Lorenzo ocurrida en las costas del río Paraná el 3 de febrero de 1813. Los tres eran oriundos de la localidad de Renca. Sus restos fueron traídos a la ciudad de San Luis y se encuentran en el Monumento al Pueblo Puntano de la Independencia, en Las Chacras, San Luis.

Puntano, granadero de San Martín, incorporado en la 2ª Compañía del 1er. escuadrón de su Regimiento; participó en el combate de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813, donde cumplió la proeza que contribuyo a salvar la vida de quien sería el Libertador.  San Martín trataba de liberarse del peso del caballo que había caído muerto por un tiro de metralla, cuando un soldado español se acercó con intenciones de asestar un bayonetazo al caido; en esas circunstancias, Baigorria, con un certero lanzazo eliminó al atacante, mientras el correntino Cabral ofrecía su cuerpo y su caballo, salvando a San Martín y muriendo en consecuencia.

Hijo de Francisco de Pobrete, chileno y de Manuela Gómez de Lamas, nació en San Luis el 2 de junio de 1761 y en 1780 revistaba como miliciano en la Compañía Distinguida de Nobleza. Hacia 1787, poco después de haber sido descubiertos los yacimientos de oro de las Invernadas, emprendió trabajos mineros en el Cerro Rico . En 1796 ejerció el empleo de alcalde de segundo voto y al año siguiente el de alcalde de primer voto. Desde 1799 tuvo a su cargo los dos molinos que don Agustín Jiadas poseyó en el actual paraje del Trapiche. Teniente de milicias en 1802, secundó al Comandante de Armas y Juez Subdelegado de tierras don Juan de Videla y en 1807, para colaborar en la lucha contra el indio, permaneció de guarnición en el Fuerte de San Lorenzo, situado en las cercanías del Rio V. En ese lugar se estableció como uno de los primeros pobladores, para dedicarse a la ganadería.

Los sucesos de mayo lo encontraron entregado a las complejas funciones de alcalde de primer voto y a su recio temple se debió, sin duda, la celeridad y la valentía con que el Cabildo de San Luis prestó acatamiento a la Junta e hizo oídos sordos a las órdenes y a las amenazas de Córdoba. Electo diputado integró la Junta Grande y a principios de 1812 fue confinado al paraje de El Tala, como consecuencia de los cambios políticos. En 1815 ingresó a la Cofradía del Rosario y en 1816, volvió a mostrar su vigorosa personalidad secundando, como alcalde de primer voto, los planes de San Martín. La elección a Diputado al Congreso de Tucumán, que consideró facultad del pueblo, originó su traslado a Mendoza para que no entorpeciera la labor de Dupuy. De allá regresó para cuidar su estancia de la frontera, pero en 1819 volvía a colaborar con Dupuy y en 1820 fue nombrado diputado al congreso que debía reunirse en Córdoba para poner fin a las discordias que ensombrecían al país. Murió en 1825 , probablemente en le mes de octubre.

Guerrero de la Independencia, Teniente Coronel nacido en Rincón del Carmen Dpto San Martín en 1756. Durante varios años formó parte del Cabildo capitalino, hasta que sobrevino la Revolución de Mayo. El Triunvirato en 1812 lo nombró Teniente Gobernador de San Luis, siendo el primer puntano en asumir tal cargo, hasta 1814 en que entrego el gobierno al porteño Vicente Dupuy. Desde su puesto contribuyó a las necesidades de la guerra de la Independencia; durante su gobierno envió a Buenos Aires el primer contingente de voluntarios puntanos para el Regimiento de granaderos que organizaba el Gral. San Martín. Realizó el primer censo de población; fue miembro de la Sala de Representantes. Murió en San Luis el 25 de marzo de 1837.

Don Luis Jofré de Loaisa nació en Santiago de Chile y era hijo del General Juan Jofré y de doña Constanza de Meneses . Siguió las huellas de su padre, tanto en las empresas de guerra como en las actividades industriales. Heredó la encomienda de Petorca y poseyó casas, viñas y estancias en Nuños, Chiquén, Peteros y Villavicencio. Fue Regidor y Alférez Real de Santiago en 1581 ; en 1593 Martín García Oñez de Loyola lo nombró su lugarteniente de Capitán General y Corregidor de Cuyo. Reedificó la ciudad de San Juan y fundó la de San Luis de Loyola, pagando de su propio caudal a los soldados que le acompañaron. Volvió a Chile en 1596, sufrió un proceso criminal y fue condenado a una multa en dinero y confinamiento en el mismo territorio chileno.

Comisionado por el Gobernador Pedro de Vizcarra, llevó al Perú la noticia del desastre de Curalava y de la muerte de Loyola, ocurrida el 23 de diciembre de 1598. Por sus grandes servicios y experiencia en la guerra, Quiñones lo nombró maestre de campo general el reino de Chile. El 22 de agosto de 1611 hizo su testamento en la Ciudad de Santiago, donde falleció ese mismo año y fue enterrado en el Convento de Santo Domingo.

Había contraído matrimonio en la imperial, en 1588 con doña Francisca de Gaete y fueron sus hijos Juan, Luis, Diego, Beatriz y Luciana. Tuvo particular devoción por Nuestra Señora a la que dedicó la iglesia de la Ciudad que fundó en 1594 en la Punta de los Venados. Magnánimo y agradecido dispuso en su testamento que se repartiesen mil ovejas entre los indios de su hacienda de Peteroa, así como ordenó que sus esclavas Isabel y Elena no fuesen vendidas. Si bien el fundador de San Luis firmaba Jufré, la forma Jofré aparece ya en documentos del Siglo XVII y es la que adoptan sus descendientes. 

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