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A los tumbos por el camino de la democracia

 

 

A LOS TUMBOS POR EL CAMINO DE LA DEMOCRACIA


Gobierno de Rodríguez Jurado
Triunfante en las elecciones del 15 de agosto de 1904, el doctor Benigno Rodríguez Jurado asumió el Poder Ejecutivo diez días después y designó ministros al doctor Francisco F. Sarmiento y al profesor Juan T. Zavala.
Quiso orientar su labor dentro de la más rigurosa honradez -la oposición llamó al suyo "el gobierno de la regeneración", cada vez que señalaba presuntas fallas- y aspiró a demostrar que "nuestras instituciones legadas por los que nos dieron patria y libertad, nuestro sistema representativo republicano es perfectamente factible y que las declaraciones de nuestra Constitución pueden aplicarse". Se jactó -no sin fundamento-- de haber logrado que la autonomía institucional se convirtiese en hermosa verdad; para reorganizar la administración, buscó "la idoneidad dentro de nuestros propios elementos sociales y políticos"; asimismo, no interfirió la labor de los otros poderes, aunque alentó la discusión pública de todos los asuntos de bien común.
Mientras el senador don Eriberto Mendoza conseguía fondos para la reconstrucción del canal del dique del Potrero de los Funes y para el tendido de la línea telegráfica de Santa Rosa a Merlo, Rodríguez Jurado convocaba a la Legislatura, en octubre de 1904, para tratar proyectos relacionados con la reforma de la Constitución, el ferrocarril a Quines, la legislación minera y el cultivo experimental de caña de azúcar en poblaciones del norte.
En la madrugada del 4 de febrero de 1905 se produjeron movimientos revolucionarios en distintos puntos de la República, encabezados por varios cuerpos del Ejército. El Regimiento 4 de Artillería, destacado en Mercedes, permaneció fiel al gobierno y se aprestó a utilizar sus cañones contra los trenes que condujesen tropas sublevadas. La oposición acusó a Rodríguez Jurado de haber simpatizado con dicha intentona, así como de tolerar que "algunos titulados Moreiras" anduviesen por las calles completamente ebrios y dispuestos "a pelear a la partida".
Desentendiéndose de esos comentarios, el gobierno encaró los trabajos de rehabilitación del río Bebedero, tratando de conseguir riego para una rica zona de aproximadamente veinte leguas cuadradas. Esta y otras obras hidráulicas fueron estudiadas por los ingenieros Francisco Alric y Agustín Mercau. En la Región Sud fueron creados los partidos Vicente Dupuy y Justo Daract, así como se delineó el pueblo de Buena Esperanza. Librada al servicio público la prolongación del ferrocarril a Villa Dolores, se resolvió la creación de centros urbanos en las estaciones de las líneas que atravesaban la provincia, encargándose al ingeniero José H. Moyano los trabajos respectivos en el Balde, Fraga, San José y La Toma. En agosto de 1905 aceptó la donación de seiscientas hectáreas ubicadas en el partido de y otras pertenecientes al Banco de San Luis, se destinaron a la fundación de un pueblo que se denominaría Francisco J. Beazley.
Las pasiones políticas no dejaron de aflorar, tanto en las elecciones de Mercedes como en la sesión preparatoria de la Legislatura -el 24 de mayo de 1905- en que se produjo un gran escándalo y, mientras algunos diputados apelaban a los revólveres, otros recurrían a los bastones y a los puños para afirmar sus convicciones o rebatir insultos. En septiembre se concedió a la firma Martín García y Compañía autorización para instalar una red telefónica a Mercedes y demás poblaciones del interior. Mientras en esta ciudad se organizaba un comité de ayuda a las víctimas del terremoto de Calabria y Sicilia, nada podía hacerse para evitar incendios en los campos situados al sur de Buena Esperanza, los que ocasionaron la muerte de varios miles de vacas y ovejas.
El 5 de octubre de 1905 se fundó la población de Fortuna, acto al que asistió el ministro don Juan T. Zavala, y en 1906 se aceptó la propuesta de don Sotero Careaga para formar junto a la estación San José del Morro -actualmente Juan Llerena- una población que se denominaría Presidente Quintana.
En los primeros días de julio de 1907, ambos ministros presentaron su renuncia. El profesor Zavala fundó la suya en la circunstancia de "Haberse negado V.E. a dar cursos a acusaciones que solicitaba contra los malversadores de caudales públicos de la provincia durante su gobierno".
Hasta el final de su administración, Rodríguez Jurado fue secundado por el oficial mayor de los ministerios, don Víctor Páez.
El 8 de diciembre de 1904, al cumplirse medio siglo del dogma de la Inmaculada Concepción, se inauguró la última parte de la iglesia matriz quedando así totalmente habilitada. Dos meses después "un grupo escaso de mozalbetes estudiantes", apedreó la casa del vicario, en la noche, "por haber predicado un sacerdote un poco de moralidad entre los jóvenes". En 1905 los nuevos altares de los cruceros de la iglesia matriz fueron donados por don Hugo Maveroff y los herederos Arias. También en la iglesia del Carmen se inauguró un nuevo altar, construido con fondos que legara la señorita Sabina Goicochea. En 1906 fue restablecido el convento de Santo Domingo.
A fines de junio de 1905 se compró a don Dalmiro Adaro el terreno para la futura escuela Mitre; un año después, el gobierno convino en edificar en la calle 3 de Febrero, entre Catamarca y Entre Ríos, la escuela graduada de Mercedes; y en agosto de 1907 se inauguró el nuevo edificio para la escuela Lafinur, en la plaza 25 de Mayo, de esta ciudad.
Ya a mediados de 1905 la Escuela Normal Regional organizaba certámenes literarios; el profesor don Francisco Rosario Quevedo continuaba brindando sus conocimientos de pedagogía a las alumnas maestras; y el gobierno por decreto del 14 de julio de 1905, aceptaba, "para ser ejecutado de hoy en adelante", el Himno Nacional Argentino según versión del inspector general de Bandas de Música Militares don Pablo M. Beruti. En Mercedes funcionaba el Liceo Artístico, dirigido por la profesora Odilia de Eguer, donde se enseñaba música, solfeo, pintura y dibujo. En San Luis, el Liceo Artístico estaba entonces ubicado en la casa de doña Ercilia O. de Ortiz Estrada y lo dirigía el profesor Francisco Arena "recibido en Italia", quien impartía lecciones de violín, mandolín y guitarra.
El doctor Abel J. Domínguez fue el primer médico puntano que viajó a Europa, con el propósito de perfeccionarse.
Acá, en la ciudad de San Luis, por esos mismos días de 1905, don José Pesce avisaba haber instalado una gran casa de pompas fúnebres, para lo cual había traído de Buenos Aires "un servicio completo de últimos modelos de carroza fúnebre, cajones, coronas y candelabros".
Don Salvador Scarpati, precursor de nuestros filatelistas, deseaba comprar estampillas "usadas en cartas", de los años 1858 a 1872. Angel María Segovia, en el salón de la Sociedad Española, echaba a volar las estrofas de su Canto épico al Coronel Pringles, luego de haber sido presentado por el joven literato Francisco lrurozqui Garro. y Don Nicolás J ofré pedía por los diarios que le devolvieran "siquiera los tomos de obras que me han dejado truncas, o que manden por los demás volúmenes".

Gobierno de Adaro -Intervenciones de Iriondo y de Botet

El 24 de agosto de 1907, al anochecer, estalló en la ciudad de San Luis, "un motín de cuartel", destinado a impedir que el doctor Esteban P. Adaro -médico cirujano- se hiciese cargo del gobierno. Formaron la Junta Revolucionaria Adolfo Rodríguez Saá, Alberto Arancibia Rodríguez, Francisco F. Sarmiento, Juan Daract y Guillermo D. Levingston. Ocupada la Legislatura, el 25 Adaro prestó juramento ante los diputados reunidos en la barraca de don José Romanella y designó ministros al doctor J. Ramón Suárez y al ingeniero Francisco Alric. El 6 de septiembre llegó el interventor Manuel de Iriondo, quien de inmediato asumió el mando secundado por su secretario Manuel Peña.
El 16 convocó a la Legislatura a sesión extraordinaria para el día siguiente -martes 17- a las tres de la tarde, a fin de que tomara juramento el gobernador electo. Cumplida esta formalidad, Adaro designó ministros a Suárez y a Alric. El primero renunció el 18 de febrero de 1908, siendo reemplazado por el ingeniero doctor Modesto Quiroga. El segundo -Alric- dimitió el 29 de abril de 1908 y su lugar fue ocupado por el doctor Mariano S. Carreras. Al renunciar éste el 24 de octubre, Quiroga pasó a desempeñar esa cartera en tanto los asuntos de Gobierno se confiaban al doctor Nicolás Jofré.
Adaro señaló que "el pasionismo político estrecho y mezquino, había servido otra vez los prejuicios de los individuos y de los círculos, honestos, si se quiere, en su naturaleza y en su fondo, pero errados e impacientes en sus métodos y procedimientos de lucha".
A principios de 1908 se encomendó a Lallemant estudiar los trabajos relativos a la fijación del paralelo 36°, pues los ingenieros Norberto Cobos y Benjamín Domínguez discrepaban en su determinación. A su vez, el doctor Marcelino Ojeda fue comisionado para celebrar un convenio con el gobierno de Córdoba sobre fines de justicia y de intereses económicos.
En abril, un incendio destruyó la casa de comercio de don José Romanella y el 19 de mayo se realizó en la ciudad de San Luis la primera manifestación obrera.
Además de mejorar el armamento y vestuario de la Policía, el gobierno instaló en la jefatura talleres de carpintería, talabartería, armería y herrería. Encaró, asimismo, diversas obras públicas, como el camino al Potrero de los Funes, la mensura de las colonias Martín de Loyola, Nueva Constitución y Porvenir, ubicadas en la Región Sud del departamento de la Capital. También se fundó la Colonia La Verde y la Colonia Calzada y se delineó el pueblo Coronel Rodríguez, en las cercanías de Mercedes.
Dentro de una tendencia partidista, Adaro no dejó de prestar colaboración a los intelectuales, haciendo que el gobierno adquiriese ejemplares de las obras Juan Crisóstomo Lafinur, de Gez, y Recopilación de leyes de la provincia de San Luis, de Aníbal Barbosa. Asimismo, mandó difundir el Código de Procedimientos Criminales de la Provincia de San Luis, realizado por el doctor Tomás Jofré, para lo cual debía enviarse un ejemplar de dicha obra a cada una de las bibliotecas públicas de la República y a cada gobernador de provincia.
A mediados de diciembre de 1908 fue aceptada la renuncia del doctor Modesto Quiroga y el 4 de febrero de 1909 se encomendó el Ministerio de Hacienda, Agricultura e Instrucción Pública a don Víctor C. Lucero. Pero "fácil fue observar al Gobernador flotar a merced de círculos de diverso nombre y encontrada tendencia", cosa que motivó repetidos conflictos con el Poder Legislativo y más tarde con las municipalidades de San Luis y de Mercedes. El 16 de marzo de 1909 el interventor nacional doctor Julio Botet declaró caducos los Poderes Legislativo y Ejecutivo de la provincia y asumió el mando de ella. El 29 de ese mismo mes convocó a elecciones de electores de gobernador para el domingo 16 de mayo, fecha en que también serían elegidos los diputados. Luego de este paso, "fracasadas las negociaciones entre los partidos para constituir gobierno estable", mediante un decreto que el 27 de julio suscribía también su secretario Ireneo Ramírez, convocó al Colegio Electoral para el lunes 2 de agosto.
El 9 de julio de 1908 los alumnos del Colegio Nacional depositaron una corona en el mausoleo del coronel Pringles.
Un mes después llegaba a la ciudad de San Luis el inspector general de instrucción secundaria y normal don Santiago H. Fitz-Simon, quien venía a investigar el tumulto promovido en la Escuela Normal Regional contra el vicedirector don Faustino F. Berrondo. Por entonces no existían en la provincia bibliotecas populares, "habiendo desaparecido las que se crearon en tiempo del presidente Sarmiento". Sin embargo, en esta ciudad estaba formando una el Centro Juventud Puntana, en tanto que en Mercedes organizaba otra la Intendencia Municipal.
La revista Lafinur propiciaba, en 1908, un concurso de sonetos, prometiendo premiar los mejores "con una colección de tarjetas postales con vistas panorámicas tomadas de diversos puntos de la provincia". En cambio, entregaría un estuche de perfume donado por Arturo López Larrauri, "a la mejor vista panorámica". Lejos de esos concursos, el fotógrafo José La Vía realizaba su tarea modesta pero que trascendía los límites de San Luis y llevaba a la ciudad cosmopolita el mensaje provinciano.
Además de la revista Lafinur -que dirigían Antolín Magallanes y Miguel W. Gatica- los periódicos de combate servían a la cultura con artículos literarios y versos de todos colores. Y fue precisamente en un verso donde Rosarito Simón engarzó -por primera vez, si no estamos equivocados- el adjetivo sanluiseño, que nunca será sinónimo de puntano.

Gobierno de Rodríguez Saá

El doctor Adolfo Rodríguez Saá -el famoso Pampa se hizo cargo del mando de la prov1ncia se hizo cargo de la provincia el 18 de agosto de 1909.
Para el ministerio, Justicia y Culto designo el doctor Victor S. Guiñazu al mismo tiempo que confiaba la cartera de- Hacienda agricultura e Instrucción al doctor José Domínguez. Durante su administración, también actuaron al frente de los ministerios, los doctores Juan Daract, Rómulo Foncueva Adolfo Barbeito.
Gobierno el Pampa -según sus propias declaraciones en poca completamente tranquila y con el concurso alentador de la opinión pública ausencia de adversarios restaba calor a las elecciones y permitía orientar los esfuerzos hacia obras de bien público. Así, a don Federico Giménez se le otorgó concesión para establecer frigorífico dentro del territorio de la provincia, se encaró la macadamización de las calles de la ciudad de San Luis y se construyeron las veredas de laja que embellecieron, particularmente, la avenida quintana. Y así también se delineo la Villa del Carmen, e proveyó de agua a varias poblaciones y se reparó el carril publico que de esta ciudad conducía a las Chacras, Potrero de los Funes, Volcan, Estancia Grande, Trapiche y La Florida.
Se buscó, asimismo, conmemorar dignamente el primer centenario de la emancipación política, "para lo cual se organizó una comisión de ciudadanos distinguidos" y se solicitó la colaboración de la Sociedad Pro Patria -presidida por la señorita Teodosia Pastor-, en tanto el jefe del Regimiento Nº 16 contribuía con sus efectivos al mayor brillo de esas fiestas. Notable fue el aporte del subteniente Enrique Chouciño, que formó el Batallón Escolar Puntano con niños de 12 a 15 años, el que, con el nombre de Batallón Pringles y luciendo la bandera donada por las señoritas Herminia y Juana Sánchez, desfiló también en Buenos Aires.
La rememoración patriótica no aparta los puntanos de otras preocupaciones. El 24 de Junio de 1910 en el bar Victoria, los vecinos se reunieron "para organizar un mitin de protesta por los abusos y desmanes del Ferrocarril al Pacífico". En la comisión que se constituyó con ese objeto figuraron Modesto Quiroga, Juan T. Zavala, Alberto Quiroga, Deoclesio Pérez y Víctor Páez.
De ese año es un el doctor Rómulo Foncueva por el que se creaba una caja de jubilaciones y pensiones para los empleados de la provincia. Gobierno proyecto propendió al adelanto de diversas oblaciones, dotándolas de edificios escolares y facilitando la instalación de escuelas de la ley Láinez. La tierra pública sólo fue enajenada para costear obras de importancia, particularmente la nueva Casa de Gobierno. Los fondos recaudados por venta de lotes en Beazley fueron Invertidos en la construcción de un edificio para oficinas, similar a los construidos en San Francisco y en Villa General Roca. La población de Naschel se vigorizó estableciendo una subcomisaria permanente.
El 12 de octubre de 1912 se inauguró la estatua de coronel Juan Pascual Pringles obr del escultor don Rafáel Radogna. En la oportunidad se distribuyeron medallas alusivas y se pronunciaron no menos de ocho discursos.
A fines de 1913 se formó en esta ciudad una comisión encargada de gestionar la construcción del ferrocarril al norte. La presidió Felipe S: Velásquez y la integraron también Eulalio Astudillo, Santiago Funes, Nicolás Jofré, Enrique M. Jurado, Gabriel Arce y F. Rosario Quevedo. Don Carlos Pesce realizó la pintura del salón de recepciones de la Casa de Gobierno construida por los ingenieros Oliveri y Dieudonné. Para amueblarla, el Poder Ejecutivo fue autoxizado a gastar hasta una suma de setenta mil pesos.
En noviembre de 1909 fue creada la Escuela Práctica de Mujeres, que entonces funcionaba en la calle Colón 758 dirigida por la señorita Josefa Puebla. El 9 de mayo de 1910 se constituyó la Asociación del Magisterio Puntano
Y en octubre se inauguró la Biblioteca Pro Patria en la carcel de esta ciudad. El 30 de Octubre de ese mismo año, en la Villa de San Francisco, fue fundada la Biblioteca Popular "Juan de Dios Escobar", justiciero homenaje a tan laborioso maestro. En los primeros días de agosto de 1913 se constituyó en esta ciudad la comisión que se propoma recordar la memoria de Ameghino. Por esos mismos días, don Rafael Radogna solicitó a la Legislatura que se restableciese el subsidio que gozaba la Academia de Bellas Artes, de la cual era director. Para intervenir en el campeonato del Tiro Federal Argentino, como representantes de la Academia Militar San Luis, en julio de 1910 viajaron a Buenos Aires los jóvenes Narciso G. Gutiérrez, Ernesto Liceda y Oscar Zalazar.
El jueves 18 de noviembre de 1909 se inauiguró en el bar Victoria, de la firma Cappa y Gazari, "la exhibición de vistas cinematográficas. El éxito fue tan grande, que pronro debió construirse "un nuevo y espléndido salón".
Las crónicas de estos años mencionan varios muertos notables: en agosto de 1910 falleció el ingeniero Jorge Shortrede; en julio de 1912, a los 72 años de edad, dejó de existir don Desiderio Herréra; ese mismo año, el 3 de agosto, murió en Mercedes don Abel Gutiérrez y ello de agosto de 1912, en la misma ciudad, se apagó la digna existencia de don José Borrás, "excelente periodista y buen poeta que mostró amor sincero por este país, en el sendero del bien y del progreso".
Mercedino era el teniente don Manuel Félix Origone, que el 19 de enero de 1913 alcanzó la palma de primer mártir de la aviación militar argentina.

Gobierno de Daract

El 18 de agosto de 1913, luego de asumir el mando, el doctor Juan Daract nombró ministo de Gobierno Justicia y Culto al doctor adolfo Barbeito y Hacienda, Instrucción Pública, Agricultura- y Obras Públicas a don Eulalio Astudillo. Al renunciar Barbeito el 29 de noviembre, fue reemplazado por el doctor Adolfo Rodriguez Saá; Astudillo renuncio el 25 de marzo de 1914 y el cargo fue cubierto hasta el 15 de diciembre, en que se nombró al doctor Juan E. Garro Allende; éste presentó su dimisión el 31 de enero de 1916 y el 18 de abril lo reemplazó don Felipe S. Velázquez. Por fin, el 10 de abril de 1917 renuncio el Ministro de Gobierno don Adolfo Rodriguez Saa.
En su mensaje de mayo de 1914, Daract afirmaba:
"El oden y_la tranquilidad se mantienen inalterables lo que permite al gobierno libre: de toda otra preocupación, se entregue por completo a realizar la tarea común qué asegure-el adelanto institucional y político con la prosperidad material y económica de la provincia". Señalaba, asimismo, que "la crisis económica por que atraviesa la República desde principios del año pasado, ha paralizado momentáneamente el creciente desarrollo de los negocios que atraían a nuestra provincia fuertes capitales para el desenvolvimiento de sus industrias".
En julio de 1914, el gobierno designó, para que organizaran los festejos del Centenario, a don Víctor C. Lucero, al doctor Mariano S. Carreras, a don José D. Gorordo y al doctor Delfín N. Baca. Poco después aprobó el programa preparado por la comisión del monumento a Pedernera, que debía erigirse en Mercedes, y de la cual era presidente el doctor Epifanio Mora Olmedo. En aquella ciudad, se propició también la pavimentación de la avenida Mitre, "obra indispensable para el tráfico a la estación del Ferrocarril Pacífico".
Hechos los estudios de las obras hidráulicas en Santa Rosa, Merlo, San Francisco, Luján y La Florida –trabajos realizados por la Nación- se iniciaron las obras proyectadas. El gobierno, por su parte, inició trabajos de perforación a inmediaciones del dique del Chorrillo, pero debió suspenderlos por razones de economía.
Incorporado el voto secreto, en las elecciones de diputados realizadas el 14 de marzo de 1915 se presentó, por primera vez en las luchas cívicas de San Luis, el Partido Socialista. La misma agrupación política intervino después en las elecciones municipales, "sin protestas anteriores ni posteriores a los actos comiciales". El gobierno reunió los recursos y elementos necesarios para fundar en ésta ciudad una escuela de artes y oficios, a la vez que tendió a que la instrucción primaria, gratuita y obligatoria, comprendiese a todos los niños en edad legal, "a fin de que ninguno quedase sin recibir sus beneficios".
Por entonces, el trigo de San Luis llamó la atención en toda la República por su excelente calidad, aunque conspiraba contra su colocación la carencia de un transporte cómodo y barato para esa clase de productos.
En la ciudad de Mercedes, el 9 de julio de 1915, se inauguró la estatua ecuestre del general Juan Esteban Pedernera. Un año después, en la plaza Independencia, el monumento al general San Martín quedó librado a la veneración popular. Y el 8 de julio de 1917, en el barrio de la estación, frente a la casa donde pasó su niñez, se alzó hecho bronce la lección gallarda de Origone.
El año 16 trajo algunos sinsabores a Daract. "Se ha recurrido hasta a los expedientes delictuosos y se han puesto en juego elementos de desorden para provocar una situación difícil a mi gobierno. Tal, por ejemplo la intentona revolucionaria iniciada y sofocada en el pueblo de La Toma y en Nogolí, que como una regresión, inadaptable al ambiente y a la época, fracasó, sin que el Poder Ejecutivo se viera en el caso de acudir a recursos extremos. Una patrulla policial dio fin a esa azonada, cuyas consecuencias más graves las sufrieron el telégrafo nacional y los ferrocarriles, cuyas líneas fueron cortadas e interrumpido su funcionamiento durante 74 horas, y un comisario de policía asesinado". El 31 de julio de 1917 llegaron a San Luis los restos del doctor Valentín Luco, fallecido en la capital Federal.
El gobierno decretó honores póstumos y varios oradores recordaron, con emoción, la egregia figura del admirable juez.
En enero de 1914, cuando Teodoro Fels cumplía el primer raid Mercedes- San Luis con un pequeño monoplano, se inauguraba la Biblioteca "Domingo Faustino Sarmiento" en la población que, andando el tiempo, sería la ciudad de Justo Daract. En julio de 1915 fue aprobada por el gobierno la Historia de la provincia de San Luis, cuyos primeros ejemplares Gez trajo con motivo de la inauguración de la estatua del general San Martín. Por entonces vió la luz en esta ciudad el primer número de la Revista de Ciencias y Letras, dirigida por el doctor Alfredo Arancibia Rodríguez y en la que colaboraba el profundo pensador don Manuel A. Orozco. En agosto de ese mismo año comenzó a publicarse Il Bersagliere, un periódico mercedino, "el primero escrito en la lengua del Dante". En los últimos días de enero de 1916 se incorporó a la vida religiosa y cultural de San Luis quien habría de ser el más sagaz investigador del pasado puntano, a la vez que sembrador incansable de la Verdad: fray Reginaldo de la Cruz Saldaña Retamar, modelo de misioneros y maestro de historiadores.
Gobierno de Alric -Intervenciones de Bellingieri y de Luna El 18 de agosto de 1917 se hizo cargo del gobierno el doctor Carlos Alric, quien nombró ministros a los doctores Alberto Quiroga y Diógenes Taboada. A mediados de febrero, por renuncia de ambos funcionarios, el despacho fue encargado al oficial mayor don Miguel Otero, hasta que el 6 de marzo el doctor Nicolás Jofré fue designado ministro de gobierno. El 21 de ese mes el gabinete se completó con la incorporación de don Arturo Reynoso. Jofré renunció el 17 de octubre de 1918, pero volvió a ser nombrado tres días después. Cambio tras cambio, colaboraron con Alric don Víctor C. Lucero y el doctor Francisco A. Adaro. Como gobernadores interinos actuaron los doctores Delfín N. Bacca y Marcelino Ojeda.
Alric comenzó por "que no se fume un cigarrillo ni se sirva una taza de té en las oficinas a costa de los dineros del pueblo". Tenía la provincia "una enorme serie de compromisos pendientes", en tanto que las finanzas "aparecían en un estado ruinoso". Hasta los mismos empleados debieron ser sometidos "al cumplimiento severo de las leyes y garantías" que regían la administración. Nadie podía decir dónde estaban las tierras fiscales, ni de qué calidad eran, ni cuál era su valor. En cambio, "se tienen noticias, por notas sueltas encontradas o por simples referencias, que existen lotes prestados para que los usufructúen, otros entregados a simples tenedores para que los amparen y otros que parece estaban arrendados".
A los maestros se les debía de 16 a 18 meses y los últimos pagos se venían haciendo en bonos de la deuda interna, que se cotizaban al 60 % "o en papel sellado y estampillas fiscales".
Ante ese panorama, Alric trató de reunir fondos mediante rígidos procedimientos: estableció un registro de leña, en el que debían inscribirse quienes se dedicasen a la explotación de bosques o comerciasen con sus productos; nombró inspectores para constatar el pago de los impuestos al tabaco y al alcohol; propuso un impuesto a la sal que se extraía de la laguna del Bebedero, "cuya renta habría de ser importante".
El vecindario, a su vez, protestaba por el aumento de 7 1/2 % que había establecido la empresa de electricidad. En septiembre de 1918 se produjo una huelga del personal de Correos y Telégrafos, lo que obligó a destacar efectivos policiales. La Legislatura, según expresaba el Poder Ejecutivo, mostraba una "deliberada y permanente inacción", motivo por el cual, con fecha 28 de ese mes, el gobernador declaró "interrumpidas las relaciones oficiales con la H. Legislatura, ínter se normalicen sus funciones por el Poder Federal de la Nación". Al mismo tiempo, solicitaba la intervención del Gobierno Nacional "con el objeto de normalizar la situación creada al Poder Ejecutivo por la H. Legislatura de la Provincia".
El 23 de mayo de 1919 llegó a esta ciudad el doctor Ernesto E. Celesia, y el 26 se constituyó en el local de la Legislatura, cuyo funcionamiento venía a normalizar. Pero la tarea no fue simple y se alargó indefinidamente. Mientras tanto, A1ric seguía actuando como gobernador y, tal vez olvidado del panorama sombrío que pintara en sus mensajes, el 20 de enero de 1920 dispuso la adquisición de tres automóviles, uno de los cuales debía ser para uso de los ministerios.
A fines de junio de 1920 los partidos Demócrata, Unión Popular y Unión Independiente se fundieron en uno nuevo, "de carácter permanente, impersonal y orgánico" que se denominó Partido Liberal. Integraron la junta de gobierno provisoria Adolfo Rodríguez Saá, Epifanio Mora 0lmedo, Francisco F. Sarmiento, Bonifacio C. Suárez, Rómulo Foncueva, José Carlos Arias, Valentín Luco, Toribio Mendoza y Salustiano C. Agui1era.
El 17 de agosto de 1921, al expirar su mandato sin haberse producido la elección de gobernador, Alric invitó al interventor nacional doctor Santiago A. Bel1ingeri a asumir el mando gubernativo, ceremonia que se cumplió esa misma tarde. Las funciones de ministro fueron encargadas al doctor Armando V. Mohando, quien falleció en esta ciudad el 18 de octubre.
El 24 de diciembre de 1921, como interventor titular, se hizo cargo del gobierno el doctor Alvaro J. Luna. El 5 de enero de 1922 comenzó a actuar al frente de ambos .. ministerios el doctor Juan Elías Benavente. El 9 de julio, Luna convocó a elecciones y el 15 de ese mes se incorporó su gabinete el doctor Pablo Cubas como ministro de Gobierno, en tanto Benavente se hacía cargo de la cartera de Hacienda. Pronto, sin embargo, la intervención comenzó a desintegrarse: Luna se fue a Buenos Aires y no volvió; el 20 se marchó Benavente y se hizo cargo de ambas carteras el subsecretario Julio A. Niño; y el 9 de octubre Cubas, por orden del Gobierno nacional, se aprestó a entregar el mando al presidente de la Legislatura..' doctor Umberto Rodríguez Saá, quien se hizo cargo el día siguiente.
Para que lo secundasen como ministros, designó a don Cipriano Taboada Mora y al doctor Rómulo Foncueva.
El 18 de agosto de 1918 se constituyó en esta ciudad una Cooperativa de Consumos, cuyo directorio presidió don Toribio Mendoza. En junio de 1920 en la Escuela del Hogar y Profesional "Mauricio P. Daract" se inauguró la Liga de Bondad y Trabajo, dirigida por la señorita Josefa Puebla.
Al día siguiente -20 de junio- la Sociedad Consejo de Madres, presidida por doña Quintina Acevedo de Mendoza, instaló en la Escuela Normal de Niñas una sala de primeros auxilios. El domingo 27 de ese mismo mes se colocó la piedra fundamental de la Estación Sanitaria.
La Biblioteca "Alberdi" fue inaugurada en la Escuela Normal de Niñas el 29 de agosto de 1918. En junio de 1920 el gobierno mandó pagar a Gez dos mil pesos a cuenta de sus honorarios por la Historia, aún no determinados. Pocos días después el Consejo de Educación, presidido por don Emilio E. Bertín nombró director de la Escuela Superior Lafinur al profesor Carlos N. Hordh, contratado con cuatrocientos pesos por mes. El 19 de junio, el gobierno acordó veinticinco mil pesos al Consejo para instalar escuelas industriales y dar una nueva orientación a la educación primaria.
Cuatrocientos folletos sobre la vida de San Martín, escritos por don Eudocio Ortiz, maestro puntano, fueron distribuidos en abril de 1918 por disposición del gobierno, que los había adquirido en la suma total de ciento cincuenta pesos. En junio de 1920 el obispo Orzali ordenó homenajes a Belgrano y el gobierno, en agosto, mandó solemnizar el aniversario de la muerte del poeta y doctor Juan Crisóstomo Lafinur. En 1922, la intervención hizo construir en el histórico Campamento de las Chacras un monumento coronado por la efigie del Libertador general don José de San Martín.
El 3 de junio de 1920 se fundó en San Luis el Lawn Tennis Club Olimpia, presidido por el subteniente Eduardo Rivás. Pocos días después se presentó en el Club Social la Compañía Nacíonal de los Hermanos Podestá. El 9 de julio apareció el primer número del diario La Actualidad, impreso en los talleres de don Mariano Celorrio y dirigido por don Enrique Arigós.
El interventor Luna, en marzo de 1922, mandó publicar diariamente el Boletín Oficial y Judicial, como órgano de los poderes públicos.
El 15 de noviembre de 1922 se hizo cargo del Poder Ejecutivo don León Guillet, quien confirmó como ministros a Taboada Mora y a Foncueva. Levantó, como divisa, estas palabras de Avellaneda: "Creo en el deber como fuerza para mi vida yen la libertad como destino para mi pueblo".
Estaba seguro de haber vencido "a un doble oficialismo" y se prestaba a proscribir, "con serena energía, la intromisión del comité en el Gobierno, pues los hechos de ayer nos demuestran que esa es una mala práctica que los pueblos no justifican ni toleran".
En varios comicios, el Partido Radical desertó, "lo que hizo que el entusiasmo del electorado decayera". Pero "el fallo de las urnas" indicaba "que la libertad fue ampliamente otorgada y los derechos plenamente respetados".
A poco de asumir el mando, Guillet disolvió la banda de música pues sus componentes se negaban a prestar servicio, pretextando atraso en los sueldos. En cambio, autorizó al intendente general de policía a fundar un taller mecánico "con carácter de garage oficial", sobre la base de la instalación existente.
Una de sus preocupaciones -acaso la más característica de su administración- fue el mejoramiento de los caminos "por los beneficios que ellos aportaban a la vida económica". Empezó por los más cercanos, por los que llegaban al Potrero de los Funes, al Volcán, al Trapiche y al Durazno; pero también mandó reparar los que se extendían hacía el sur, por las Tres Marías, por el Quebracho, por el que buscaba el Desaguadero; y no olvidó el de San Francisco ni el del Saladillo y La Toma, así como alcanzó las estribaciones de la sierra, aproximándose a Córdoba.
Había oído el reclamo de los pueblos, que pedían se les concediese el derecho de vivir, "porque las autoridades locales eran el mayor peligro para la estabilidad y tranquilidad social". Por eso nada quiso saber con las policías bravas y reprimió los topes abusos de los envalentonados por la impunidad, ennobleciendo la función tutelar de una institución que debía dar testimonio de orden, de seguridad y de respeto. Extinguió el cuatrerismo, propició un más racional sistema de marcas y señales- pues "hasta la marca oficial del Estado había sido concedida a tres o cuatro particulares"- y le hizo la guerra al alcohol, por considerarlo "el principio engendrador de la delincuencia en una población de carácter y temperamento pacíficos".
Cuidó la sanidad en toda la provincia y, particularmente, desarraigó el curanderismo que proliferaba amparado por la soledad y la pobreza. Creó, en la ciudad de San Luis, la Asistencia Pública y al Hospital de Caridad de Mercedes lo dotó de un aparato de rayos X. Estableció la vacunación antivariólica obligatoria en las escuelas y la hizo extender a gran parte de la población; mecanizó la elaboración del pan y prohibió el funcionamiento de barracas y jabonerías dentro del radio urbano; reglamento la atención nocturna y los turnos de farmacias y, buscando la fecunda colaboración de los vecinos, dividió en cinco secciones la ciudad para lograr mayor eficacia en la acción de velar por la salubridad pública.
Estimuló al agricultor e instituyó exposiciones y fiestas del agro, a las que invitó funcionarios de otras provincias, para que ellos mismos fuesen los mejores voceros de la calidad de las tierras de San Luis y de su clima favorable a los cultivos industriales. No se olvidó del minero, para quien solicitó capitales y transportes económicos, a la vez que alentaba los estudios geológicos. Y el problema del agua, antiguo y premioso, tuvo en él un tesonero batallador que encaró estudios hidrológicos, hizo perforar pozos y gestionó la construcción de diques y embalses.
En el paraje de los Socavones, próximo a la ciudad de San Luis, formó un lugar de recreo aprovechando el arbolado natural y, abriendo picadas al turismo, mejoró los caminos serranos e hizo construir un puente sobre el río del Volcán, para que la población no quedase incomunicada durante las crecientes del verano.
Vió en el Boletín Oficial no sólo el mejor medio para difundir la obra de gobierno, sino también el instrumento útil para todas las oficinas públicas que, coleccionándolo, tendrían a su alcance "una síntesis del archivo oficial en su movimiento de vida administrativa, legislativa y judicial, al alcance de todo el mundo, en toda la extensión del territorio de la provincia".
Y, como era comprensivo y magnánimo, creó la Oficina de Propaganda e Informes, dándole a Gez la oportunidad de completar sus trabajos para la Geografía de San Luis que preparaba.
Con el patrocinio del profesor Juan W. Gez, el 14 de abril de 1925 fue fundado el Aero Club San Luis.
Y, sin olvidar la visita hecha a esta ciudad por el general Agustín P. Justo -hombre de armas y de libros- la crónica recoge los nombres de tres ilustres puntanos fallecidos en esa época: don Lindor L. Quiroga, que murió el 18 de marzo de 1924; don -Juan T. Zavala, desaparecido el 6 de agosto de ese mismo año; y don Abraham José Jofré, fallecido pocos días después, el 26.

Gobierno de Arancibia Rodríguez

El doctor Alberto Arancibia Rodríguez, luego de asumir sus funciones el 15 de noviembre de 1926, designó ministro secretario en el departamento de Gobierno, Justicia y Culto al doctor Umberto Rodríguez Saá y de Hacienda, Agricultura, Obras Públicas e Instrucción Pública a don Cipriano Taboada Mora, quien renunció el 21 de julio de 1930. En este período actuaron como gobernadores interinos don Toribio Mendoza y el doctor Juan D. Aguilera.
La situación económica y financiera de la provincia, según lo manifestó el gobernador en su primer mensaje, "no podía ser más satisfactoria". Pero a San Luis le faltaba "el control que corresponde siempre a las fuerzas opositoras en toda obra de gobierno porque lo han abandonado y desertado totalmente del comicio". A la oposición nada parecía preocuparle: "La reforma de la Constitución, la renovación de la Legislatura, de las municipalidades de esta capital y Mercedes, y los demás problemas de interés general ya resueltos, no han determinado ninguna actitud de su parte".
Hacia 1928 se advirtió, sin embargo, "una intensa preocupación política y apasionados movimientos electorales".
Después, renovados los triunfos liberales, aquel silencio se hizo más profundo. Tanto, que el gobernador sintió en carne viva ese vacío elocuente. Declaró, pues, haber asegurado "la confianza, tranquilidad y orden en que desarrollan su actividad todos los habitantes de la provincia". Pero no pudo dejar de añadir: "Frente a este estado de cosas, unánimemente reconocido por la opinión y la prensa de todo el país -porque los tiempos no están para encubrir a los malos gobiernos ni para fulminar con omisiones culpables. O simples declamaciones a los que cumplen sus deberes- sólo hay un hecho vituperable y atentatorio para el progreso y las libertades públicas del pueblo de San Luis: la abstención del Partido Radical después de su triunfo en las elecciones de 1928, de renovación presidencial y diputados nacionales". y todavía agregó: "Con aquella actitúd, se ha suprimido la saludable acción cívica de participación y control que es inherente al régimen republicano representativo, por los beneficios que comporta para los intereses generales, cuyo tutelaje corresponde tanto al gobierno como a la oposición. El pretexto desacreditado de la falta de garantías no sirve ni para disfrazar el preten-dido y anhelado asalto a la autonomía provincial, única preocupación y esperanza de los que, haciendo abandono de sus deberes cívicos, tratan de hundir a la provincia en la ruina y el escándalo”.
A principios de 1927 fue creada la Chacra Experimental, cuyo plan de cultivos se formó luego de consultar los más recientes adelantos en esa materia. Particularmente, se hicieron cultivos especiales de diversas variedades de vides, así como se formó un vivero de forestales y frutales para atender las necesidades de la provincia.
El gobierno advirtió que el problema de la edificación escolar no estaba debidamente atendido, pues la mayoría de las escuelas funcionaban en locales alquilados. No obstante, pudo afirmar que "la instrucción pública estaba asegurada", acaso por ser "el primero en acogerse a los beneficios de la subvención nacional".
Construido el nuevo muro del dique del Potrero de los Funes, se procedió a formar allí un paseo público "con jardines, árboles y demás ornamentación adecuada" y facilitado el acceso por un excelente camino que permitía, al mismo tiempo, apreciar la belleza del paisaje.
Otro de los adelantos consistió en dotar a la capital de luz y fuerza eléctrica, "en condiciones y a precios ventajosos como para darles toda clase de aplicaciones industriales", aprovechando la fuerza motriz del dique del Potrero. Desde el 1º de enero de 1928, la nueva Constitución prometió mejores horizontes al quehacer puntano pues la elección de gobernador debía hacerse en lo sucesivo en forma directa. La reunión de los constituyentes sirvió también para tributar condigno homenaje a los ya olvidados hombres que sembraron en el mismo surco, iniciativa que honró a quien la propuso, don Reynaldo A. Pastor.
En la vida cultural de San Luis, los viejos maestros seguían dando lo mejor de sí: don Felipe S. Velázquez, don Nicolás Jofré, don Manuel A. Orozco eran altas luces contra el viento. Pero también se anunciaba el promisorio retoñar, en las mujeres y los hombres del Ateneo de la Juventud.
Con ellos llegaba -como un quijote o uno de aquellos caballeros de la Fe que dieron temple heroico a la Nueva Medina de Rioseco-- don Víctor Saá, que sabía aprender con humildad para servir a su pueblo como insobornable maestro de la Historia.
El 5 de agosto de 1930 se apagó la vida del doctor Tomás Jofré, allá en la alucinante ciudad del puerto. Fue él quien apostrofó a los gobiernos "que hacen política con el agua y con la sal, negándoselas a sus opositores". Y también él quien cantaba y enseñaba a cantar:

Pueblo vi1il ¡"Que no caiga:
sobre tu limpida frente, ..
el mote rudo e hiriente
de pueblo cobarde y vil!
Porque en la cuna grandiosa
de Pringles y Pedernera,
cuando la Patria lo espera,
hay que vencer o morir. "


Rotundos versos que todavía resuenan bajo el cielo de San Luis, gracias a Dios.


FUENTES

Archivo Histórico y Gráfico de San Luis.
"La Reforma", periódico bisemanal, San Luis, 1904 a 1930.