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Agostina Sol Santín entrena en Buenos Aires con Las Leoncitas, con vistas a los Juegos de la Juventud que se desarrollarán el año que viene.

Con tan sólo 17 años, Agostina fue convocada a la Selección junior de hockey sobre césped. La delantera puntana que brilla en GEPU será parte de Las Leoncitas que se preparan para los Juegos de la Juventud que se desarrollarán el año que viene. La particularidad es que será en modalidad hockey five –cuatro  jugadoras de campo y la arquera-, la cancha tiene tabla en los laterales y atrás de los arcos, y la pelota no sale nunca. Un gran desafío.

Agos está en Buenos Aires para comenzar con los trabajos de preparación. Está muy ansiosa, pero a la vez segura: ya pasó el primer corte, y sueña con quedarse en el equipo que representará a la Argentina.

Viene de una familia muy deportista. Su mamá Eli juega al pádel. Sus hermanas Mica (18), Cata (12) y Justina (4) hacen hockey, gimnasia artística y ballet, respectivamente. Cursa el último año del secundario en el Colegio Modelo. El esfuerzo es el común denominador en la vida de esta nena que quiere llegar bien lejos en el hockey. Se levanta todos los días a las 7:00 para ir al gimnasio. De ahí se va al cole. Regresa a su casa, almuerza; y a las 15:30 entrena con Soledad García. Por la noche practica con GEPU, y algunos días de la semana se transforma en entrenadora de las chiquitas del “Aurinegro”.

Hizo pádel, tenis, gimnasia, natación, hasta que en su vida apareció la profesora Romina Osuna y la llevó a jugar al hockey. Desde ese día, se enamoró de esta disciplina. Empezó en Lomas. Es una delantera con mucha resistencia a la que le gusta el gol, pero no se desespera por ello, sabe que es una consecuencia de la jugada; y es ahí donde su cabeza se hace más fuerte. La elaboración también es lo suyo.

Es simpática. Siempre tiene una sonrisa a flor de piel. Cuando Soledad García se radicó en San Luis y fue a jugar a GEPU, vio una morocha que tenía condiciones. La Sole, que de esto sabe y mucho, comenzó a ayudarla y hoy por hoy Agostina progresó mucho y tiene una gran proyección.

El año que viene se va a Buenos Aires a estudiar kinesiología. Dejará su San Luis natal para comenzar un nuevo desafío, esta vez en Banco Provincia. No será fácil el desarraigo, pero persigue un sueño y no va a parar hasta lograrlo.

Cuando le preguntan qué jugadora es su ídola, no duda: “Sole”, contesta. Y no es para menos: fue quien le hizo dar el salto de calidad. Le gusta el juego de Majo Granatto. Mira mucho los partidos de Las Leonas. Es muy observadora y aplicada. Le gusta corregir los errores y potenciar sus virtudes. No juega sólo por hobby: ama el hockey. Disfruta lo que hace. Es feliz dentro de una cancha, ya sea jugando o entrenando. Tiene todas las condiciones para llegar. Velocidad, picardía, improvisación y buena lectura de juego son algunos de los atributos que tiene Agostina, que dice que cuando se vaya a Buenos Aires extrañará muchos los tacos que le hace mamá.

El televisor está siempre en los canales de deportes, donde hay hockey. Nada de novelas. Todas comparten la misma pasión. Mamá Eli sabe que a principios del año que viene una de las pichonas tomará vuelo para ir a buscar su futuro. Por más que resulte difícil y la procesión vaya por dentro, dejará que las alas de Agostina se abran y busquen su propio camino.